domingo 27 de septiembre de 2009

Funciones de NOVIEMBRE





Al final de todas las cosas


en la Fiesta Provincial de Teatro/ INT 2009‏

viernes 6 de noviembre
22:45 horas


en escena: Maximiliano Gallo, Estefanía Moyano, Maura Sajeva
entrenamiento físico: Melina Passadore
luces: Rafael Rodríguez
diseño gráfico: liminaresdiseño, Rafael Rodríguez
vestuario/ fotos: Melina Passadore
colaboración dramatúrgica: Maximiliano Gallo, Gastón Sironi, Maura Sajeva
dramaturgia: versión libre de las coéforas, de esquilo, por daniela martín.
asistencia de dirección: Bárbara Brailovsky
dirección: Daniela Martín

en DocumentA/Escénicas - Lima 364.

capacidad limitada de espectadores

sábado 15 de noviembre de 2008

La orestíada, de esquilo, puesta en versión

El proyecto (versionar las tres tragedias que componen La orestíada, de esquilo) propone ofrecer diferentes lecturas, modos de pensar, de hacer y abordar una tragedia griega, entendiendo que no hay modo alguno de construir una única visión, sino que, indudablemente, todo material narrativo está sujeto a las experiencias, lecturas, contextos, de cada uno de los lectores-realizadores.
De este modo, cada una de las obras que conforman la versión final, devienen de diferentes abordajes poético / actorales / dramatúrgicos y espaciales, particulares en cada caso. Cada uno de los espectáculos que integran la trilogía no sólo han sido trabajados desde perspectivas eclécticas y múltiples (utilizando fragmentos de los textos originales, textos poéticos escritos para las obras, improvisaciones de los actores, reescrituras de otras versiones sobre La orestíada), sino que, al mismo tiempo, las obras se presentan en salas diferentes (en este caso, se utilizan todos las salas de DocumentA/Escénicas), proponiéndole al espectador un recorrido narrativo – espacial, base de la propuesta.
Así, el mundo clásico se presenta como una geografía desdibujada para nuestros ojos, en donde el lugar para construir la figura imaginaria de la alteridad se asienta sobre una meseta interminable y ventosa, en donde cada ráfaga deja nuevas formas y nuevas ideas.
En un intento por reconstruir algo de esa geografía, griegos/ al final de todas las cosas/ con la sangre de todos nosotros ofrecen miradas opuestas sobre la puesta en escena de lo trágico.

lunes 26 de noviembre de 2007

Sobre las obras

La orestíada, de esquilo, puesta en versión



2007 - 2009





Primera parte:



Griegos


versión libre de Agamenón




Agamenón, Rey de Argos, parte a Troya, junto a su hermano Menelao, para rescatar a Helena, raptada por Paris. Para calmar los vientos y poder partir de Argos, Agamenón debe sacrificar a Ifigenia, su hija. Clitemnestra, su esposa, se resiste.
La guerra de Troya dura diez años. Durante diez años, Clitemnestra aguarda el regreso de Agamenón, y así vengar la muerte de Ifigenia. Al finalizar la guerra, Casandra, profetisa, hija de Príamo, rey de Troya, es otorgada a Agamenón como botín de guerra.
Agamenón regresa. Regresa con Casandra. Clitemnestra espera. Hace diez años que espera.







En escena: Analía Juan, Maura Sajeva, Mauro Alegret.
En piano: Noelia López.
Dramaturgia: versión libre de Agamenón, de Esquilo, por Daniela Martín,
Carolina Muscará, Gastón Sironi, y los actores.
Vestuarios: Valeria Urigu/ el elenco
Diseño de luces: Rafael Rodríguez.
Fotografía y registros: Melina Passadore.
Diseño gráfico: Rafael Rodríguez.
Asistencia de dirección: Estefanía Moyano.
Dirección: Daniela Martín.





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Segunda parte:

al final de todas las cosas



versión libre de Las coéforas




agamenón ha muerto a manos de clitemnestra
de esas manos asesinas salva electra a su hermano orestes
pero queda presa: veinte años, sirvienta en el palacio
veinte años el sueño de clitemnestra: una serpiente mama leche y sangre de sus pechos
veinte: vuelve orestes, mata a los asesinos, vuelve, mata







en escena: Maximiliano Gallo, Estefanía Moyano, Maura Sajeva
entrenamiento físico: Melina Passadore
luces: Rafael Rodríguez
diseño gráfico: liminaresdiseño, Rafael Rodríguez
vestuario/ fotos: Melina Passadore
colaboración dramatúrgica: Maximiliano Gallo, Gastón Sironi, Maura Sajeva
asistencia de dirección: Bárbara Brailovsky
dramaturgia: versión libre de las coéforas, de esquilo, por daniela martín.
dirección: Daniela Martín



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Tercera parte:


con la sangre de todos nosotros

versión libre de Las euménides


Orestes asesina a su madre. Su madre, Clitemnestra, reclama venganza por el
horrible agravio infligido. Las erinias piden justicia por el matricidio. Un jurado
de ciudadanos nobles y heroicos es convocado para decidir la absolución
o el castigo del hijo asesino. Un jurado convocado para perdonar o condenar.
Un tribunal conformado para juzgar: juzgar lo que está bien y lo que está mal.
La culpa y el castigo. El crimen y su absolución, el crimen y su castigo.
La pregunta sería, ¿se pueden establecer criterios de justicia y moralidad
para todos, de la misma forma, bajo el mismo sistema?






En escena: Maura Sajeva, Mauro Alegret, Estefanía Moyano, Maximiliano Gallo,
Marcelo Arbach, Lorena Cavicchia, David Picotto, Mariel Bof, Carolina Esteves,
Vania Rojas, Carolina Cismondi, Melina Passadore, Gonzalo Dreizik, Ana Balliano,
Facundo Domínguez, Adrián Andrada, Lucía Márquez, Rubén Gutiérrez,
Bárbara Brailovsky, Alicia Vissani, Héctor Luján, Xavier del Barco, Marcos Cáceres,
Leopoldo Cáceres, Analía Juan (en video)


En off: Cirulaxia Contra Ataca (José Luis de la Fuente, Elena Cerrada, Adriana García, Gastón Mori, Victor Acosta, Carlos Possentini)

Diseño de iluminación y puesta en escena: Rafael Rodríguez
Operación técnica: Pablo Huespe, Celeste Costello
Vestuario: Melina Passadore / el elenco
Diseño gráfico: liminaresdiseño
Asesoría en lo penal: Rodrigo del Barco
Video: Carolina Cismondi
Sonido: Guillermo Ceballos
Asistencia de dirección: Celeste Costello, Eugenia Hadandoniou

Dramaturgia: Versión libre de Las euménides, de esquilo, por Daniela Martín y el elenco.
Dirección: Daniela Martín

La orestíada, puesta en versión, es una coproducción La convención teatro - DocumentA/Escénicas

viernes 16 de noviembre de 2007

Los procesos de cada obra

I. Griegos
Nos juntamos a principios del 2007, cuando invito a Analía Juan para la elaboración y realización de un proyecto de investigación teatral que trabajara sobre la idea de los límites de la teatralidad.Para esto, y en base a unos textos previos (Agamenón, de Esquilo; Martillo, de Rodrigo García; Clitemnestra o el crimen, de M. Yourcenar), se armó el resto del equipo: Maura Sajeva, Mauro Alegret, y Estefanía Moyano. Posteriormente, Noelia López se incorpora en calidad de pianista invitada.
El planteo inicial de investigación -los límites de la teatralidad- fue ampliándose, para dar lugar a problemáticas escénicas tales como la oposición ficción/ realidad, la actualización de los clásicos, el uso del espacio y sus posibilidades, los diferentes registros dramatúrgicos posibles ante el tratamiento de una tragedia.
La problemática de la actualización de un texto clásico se nos presentaba como una espacio de investigación actoral, dramatúrgico y escénico con infinitas posibilidades a desarrollar. Bajo la idea de “Hacer una tragedia griega. Hacerla y desarmarla. Faltarle el respeto, ya que tanto respeto nos inspiran”, comenzamos los ensayos.
Fue así que partimos de opciones dramatúrgicas múltiples: en un intento por armar una dramaturgia coral, en donde participen muchas voces, se armó una obra en capas, una obra-paisaje, una obra caótica, desprolija, desarmada. Una bacanal griega. Pero entonces, ¿dónde queda esta obra?
Melina Passadore (fotógrafa del equipo), después de ver un ensayo, me dice: “es como si la discusión estuviera en otra parte.”Yo pienso, sí, puede ser. Porque la discusión no está sólo en Agamenón. No hay un trabajo único sobre el sentido de La Orestíada. Hay algunas líneas de sentido que se usan como disparadores, como puntos de partida para que los actores puedan improvisar. La idea de justicia, Ifigenia y su muerte por los vientos, la guerra (la guerra!), los celos, la tiranía, lo salvaje de la maternidad, Casandra y el fracaso del lenguaje. Pero desde ahí, la obra se esparce en varias voces: en las voces de los escritores invitados a participar (Carolina Muscará y Gastón Sironi), en la visión de los actores, en la mirada desde la dirección, en la dramaturgia que se arma y se desarma. Y la discusión, entonces, se disemina en mil espacios. Como los griegos, a los que todavía leemos, y todavía discutimos.
Griegos se presenta a los ojos de los espectadores como un espectáculo en el que todo puede suceder: desde el trabajo sobre fragmentos textuales de la obra-fuente, hasta improvisaciones disparatadas, fuertes momentos poéticos, pero sobre todo, con una mirada que busca desarmar la estructura clásica para imprimirle un sello propio a la tradición teatral desde la cual todos partimos.
En el medio de un espacio desarmado, los actores, intentando descifrar el mundo clásico.
II. al final de todas las cosas
Al final de todas las cosas forma parte del proyecto de investigación/ versión/ producción que comienza con Griegos (espectáculo estrenado en noviembre del 2007, en DocumentA/Escénicas). El mismo consiste en llevar adelante una versión libre de La orestíada, de Esquilo, respetando las tres partes de la trilogía.
Cada una de las obras “resultantes” deviene de ciertos temas de investigación. Así como en Griegos se partió desde la idea de trabajar los límites de la teatralidad, y, dramatúrgicamente, desde la idea de obra – paisaje, en Al final de todas las cosas se profundiza el criterio de composición intertextual, y la problemática de la actuación “orgánica” de textos clásicos. Es decir, en esta segunda parte de la trilogía se desarrollaría la tensión existente entre el imaginario de la actuación de textos clásicos y una búsqueda que apunte a la organicidad corporal que logre desarticular ese mismo imaginario, intentando “borrar” la huella de la actuación. Para esto, la composición de personajes (reducidos en esta versión a tres: Electra, Orestes, Clitemnestra) toma como modelos ciertos rasgos de las llamadas “tribus” sociales, entendiendo que, sintetizada la historia-base a su microrelato más esencial, la historia de Orestes y Electra podría ser ubicada como una historia de criminalidad marginal totalmente contemporánea.
En esta segunda parte del proyecto, fueron convocados Maximiliano Gallo, Estefanía Moyano, y nuevamente, Maura Sajeva.
Luego de meses de trabajo, en donde se profundizó en lo "minimo" de la gestualidad, en un espacio intimo, en una estructura dramatúrgica cerrada en sí misma (a diferencia de Griegos), la obra se nos presenta como un pequeño universo poético, próximo, abismal por momentos, dificil, pero un universo que da un salto sobre si mismo, y nos acerca a las pequeñas tragedias cotidianas.
Esa sigue siendo la búsqueda.

Cosas que nos dijeron

El barcito de DocumentA/Escénicas se ha transformado en una taberna griega con vino tinto y aceitunas negras. Allí se cuenta la historia de una tortuga que mató a un pelado excepcional, se dibujan sobre las mesas árboles genealógicos que fructifican incestos entre otras cosas y hay un militar triunfalista y supersticioso que habla de sus hazañas en el campo de batalla y en la cama. Luego los narradores entran en acción y comienza el drama (en el sentido etimológico del término, ya que de griegos se trata.). El conflicto reside en un encuentro después de diez años de espera. Tiempo harto suficiente para las mutaciones, para que un amor ardiente devenga feroz venganza. Clitemnestra ha sufrido el dolor más grande que una madre puede soportar: la muerte de un hijo. (En este caso, una hija, Ifigenia). Pero el culpable ha regresado. Agamenón, su esposo, está ahora frente a ella, ciego de poder y enrostrándole, además, el paso implacable del tiempo, ya que ostenta, como botín de guerra, a la bella y jovencísima Casandra.
Daniela Martín ha tomado el meollo de la tragedia Agamenón de Esquilo y con los aportes literarios de Carolina Muscará, Gastón Sironi y suyos propios, articula una representación donde campean las irreverencias y los desbordes pasionales, pero también la honda poesía de la tragedia clásica. El ágora de Argos ha sido reemplazada por la calle Lima y un Agamenón desaforado grita su soledad a los escasos e indiferentes transeúntes; pero en el interior, el público, expectante, vacila entre la risa fácil frente a las vulgaridades del lenguaje y las situaciones de cotilleo y la emoción profunda cuando los grandes temas salen a la luz. Griegos ha abrevado en la inagotable cantera de lo clásico y los actores nos hablan de los temas eternos: el amor, el dolor, la soledad y la muerte. Y lo hacen muy bien.
“Que cada cual sea a su manera griego, pero que lo sea”, ha dicho Goethe. Daniela Martín y su equipo le han hecho caso.
Yolanda BeguierDiciembre 2007